miércoles, 16 de noviembre de 2011

AUSENCIAS Y EMERGENCIAS

AUSENCIAS Y EMERGENCIAS

CONFERENCIA IMPARTIDA POR JUAN PABLO VÁZQUEZ: RETOS Y PERSPECTIVAS DE LA INTERCULTURALIDAD, REFERENTE AL TEXTO “UNA EPISTEMOLOGÍA DEL SUR: LA REINVENCIÓN DEL CONOCIMIENTO Y LA EMANCIPACIÓN SOCIAL, DE BOAVENTURA DE SOUSA SANTOS” 13 DE AGOSTO DE 2011

Francisco Javier García Carrillo





El pensamiento capitalista del mundo occidental en el que América Latina ha encajado de manera forzosa y forzada proviene de la procreación entre la revolución industrial y la revolución francesa. A cuestas Platón, Descartes y Kant se advierten como una presencia que nunca se va. Este pensamiento que es motor de la cultura actual se caracteriza principalmente por un afán de objetivación, clasificación y cientifización de todo. Sin embargo lo cierto es que el mundo vivo es tan complejo e intrincado que resulta un intento infantil querer generalizarlo y estandarizarlo.



Lotman explica en sus libros: Semiosfera I, II y III que culturalmente existen espacios de significación con bordes difusos pero al fin delimitados, en los que conviven personas con cosmovisiones similares compartiendo particularidades conforme su relación fáctica con el mundo: pescadores, guadalupanos, hablahispanos, subyugados por el imperio, por mencionar algunas posibilidades de ejemplificación. Estos espacios los denomina semiosferas, y lo que al interior de una adquiere significación y cobra sentido es imposible que ocurra igual en otra debido a que el punto de vista y las circunstancias cambian.



Pretender entender a la periferia desde las perspectivas teóricas legitimadas y el pensamiento del centro, no es sino una manifestación más del afán servil de esa relación dicotómica de amo – esclavo; y es que en realidad la lógica opera porque es necesaria para la supervivencia del sistema, pero empujar las semiosferas dominadas a encajar en el molde de la dominante da como resultado un simulacro abstracto que se suma a la teatralidad de los discursos oficiales.



No se puede pensar en América latina desde Estados Unidos o Europa, peor aún es intentar pensar en una sociedad mundial estandarizada, inclinada ante el imperialismo cultural de occidente; y la principal razón es la desigualdad, en otras palabras, la diferencia entre semiosferas.



La globalización ha sido un discurso tramposo que traído muchas bondades al mundo, principalmente a la economía del norte, fue una nueva manera de cambiar oro por cuentas de vidrio al adquirir mano de obra barata y ambientes lejanos qué contaminar a cambio de productos de importación y la fantasía de la Internet.



En las dos últimas décadas América Latina se ha vuelto a empobrecer a raíz de las políticas neoliberales, en este contexto Boaventura se pregunta por los grupos vulnerables como un intento de intervención del conocimiento en el mundo real partiendo de dos premisas:



-          La realidad es más amplia que la racionalidad. En el afán clasificatorio de la estandarización se ha puesto excesiva atención en las generalidades ignorando las experiencias específicas porque no encajan en el discurso dominante, por lo cual es necesario reconocer que hay más riqueza en lo particular que la que la ciencia reconoce.

-          Lo que no existe según la racionalidad es porque socialmente es ignorado por los discursos, produciendo de esta manera su ausencia. La labor de una teoría propuesta y generada desde lo particular es visibilizar eso que ha sido ausentado, y evidenciarlo por medio de reflexiones en un ejercicio de producción de visibilidades.



Somos una conversación, escribió Umberto Eco describiendo la importancia de los discursos en la construcción de la realidad. Estos discursos son el origen de las ausencias y la posibilidad de emergerlas, traerlas a la luz a partir de la palabra, del interés teórico. De esta manera también es posible erigir un nuevo discurso desde abajo, desde el sur, para que por medio de éste emerjan otras realidades coherentes con sus propios contextos, para lo cual son necesarios tres momentos, primero el de la identificación y reconocimiento de la ausencia, el segundo es el de emergerla, y el tercero el de traducirla de manera tal que lo invisible emerja pero en condiciones de horizontalidad y no de cooptación.

Volviendo a Lotman, esta traducción es indispensable para el entendimiento entre semiosferas debido a que aun en sus fronteras las particularidades más allá de generar comprensión de ambas generan una nueva semiosfera. Por lo que la traducción, es posible sólo a partir de tropos, o sea, figuras retóricas. Esto se debe a que no existe posibilidad de traducción textual, pero si contextual, y es en esto donde concuerda con Boaventura:



“En mi opinión, la alternativa a la teoría ygeneral es el trabajo de traducción. La traducción es el procedimiento que permite crear inteligibilidad recíproca entre las experiencias del mundo, tanto las disponibles como las posibles, relevadas por la sociología de las ausencias y la sociología de las emergencias. Se trata de un procedimiento que no atribuye a ningún conjunto de experiencias ni el estatuto de totalidad exclusiva ni el estatuto de parte homogénea. Las experiencias del mundo son tratadas en momentos diferentes del trabajo de traducción como totalidades o partes y como realidades que no se agotan en esas totalidades o partes. Por ejemplo, ver lo subalterno tanto dentro como fuera de la relación de subalternidad. Como afirma Banuri (1990), lo que afectó más negativamente al Sur a partir del inicio del colonialismo fue haber concentrado sus energías en la adaptación y resistencias a las imposiciones del norte” (De Sousa Santos, 2009, págs. 136 - 137)





Los problemas que interesan al norte, al centro, a la cultura dominante, son diferentes en sustancia, características, condiciones, antecedentes e incluso metodologías y recursos para atenderlas, a las problemáticas del sur periférico dominado. Por ejemplificar, la historia de los grupos vulnerables en Estados Unidos no es equiparable a la historia de los de México, por lo cual es posible que no den iguales resultados si se aplican las mismas políticas de asistencia social en ambos países, por lo que la traducción textual no aplica, es necesario encontrar no grupos sociales que se enuncian igual, como “niños de la calle” sino condiciones de vida equiparables, y en este proceso la metáfora implica una visión diferente de realidades que por más que se quiera nunca van a ser iguales.



Provocar una emergencia requiere de un proceso escópico de selección de un espacio y una temporalidad que a la vez discrimina el resto de la realidad; es enmarcar para provocar la percepción destacando así un punto que se revela sobre la infinidad de posibilidades.



Si bien es cierto que se ha impuesto la visión del norte, y que durante varias décadas la producción académica de lo social se desarrolló siguiendo su senda, también lo es que no puede encajarse el mundo en un mismo molde, es necesario reconocer que la diversidad es un recurso para atrapar la realidad, basta volver los ojos a nuestro contexto para que la percepción exprese nuestra propia situación social.



Juan Pablo Vázquez al final de la conferencia que da origen al presente texto expresaba: El que habla se representa a sí mismo, de lo cual puede entenderse que si no se generan discursos propios lo que se hace es lo que Baudrillard denomina como un simulacro, no se es, no se representa sino se histrionisa; y revelaba cierta preocupación por la condición subjetiva de ser observador y observado, estudiarse a sí mismo con la visión escópica que tiene un punto ciego que por situación y cultura no se puede ver. Aunque quizá sea preferirse mirarse con el sesgo del espejo a intentar la traducción textual de los discursos semejantes, pues sería representarse en el habla ajena, que obviamente habla de sí y no de ti, pues es inevitable ser quiénes somos, y sólo el reconocimiento de nuestras realidades ayuda a ampliar la mirada, reconociendo que hay elementos de mi perspectiva en mi percepción y pueden usarse en lugar de las perspectivas de otros en sus propias percepciones.



Dentro de este sistema rígido de razón metonímica y clasificación dicotómica que rige la sociedad occidental ha terminado por haber cosas que están pero no vemos y cosas que no están pero las vemos.



“No hay un modo único o unívoco de no existir, ya que son varias las lógicas y los procesos a través de los cuales la razón metonímica produce la no existencia de lo que cabe en su totalidad y en su tiempo lineal. Hay producción de no existencia siempre que una entidad dada es descalificada y tornada invisible, ininteligible o descartable de un modo irreversible. Lo que une a las diferentes lógicas de producción de no existencia es que todas sean manifestaciones de la misma monocultura racional” (De Sousa Santos, 2009, pág. 109)



La violencia con que se ignoran las particularidades, sobre todo de los países del sur, esta persistencia en usar siempre el crisol de las cinco grandes monoculturas: la monocultura del saber y del rigor del saber, la monocultura del tiempo lineal, la lógica de la clasificación social, la lógica de la escala dominante, y la lógica productivista; son el mecanismo que genera ausencias sociales, y que es evidente responde al pensamiento de explotación capitalista piedra angular de la fortuna de pocos.



En conclusión me parece que considerando las formas de comunicación entre saberes distintos, y siendo flexibles, el sur debe escoger entre pensar en sí usando la lente de las monoculturas o hacerlo aceptando la subjetividad de hacerlo con la interferencia de su propio hábitus, y que es similar a lo que Boaventura y el mismo ponente Juan Pablo Vázquez concluyen: es trascendental la importancia de pensar el Sur desde el Sur, traduciendo las realidades del sistema imperialista por medio de analogías contextuales sin forzarlos a encajar textualmente en categorías que no le pertenecen, procurando develar las ausencias que nos competen y que tantos siglos terminaron por provocar una costumbre de ignorarnos a nosotros mismos.







BIBLIOGRAFÍA

Baudrillard, Jean. (1978) Cultura y Simulacro. México. Editorial Kairós.



De Sousa Santos, B. (2009). Una Epistemología del Sur: La reinvención del conocimiento y la emancipación social. Buenos Aires: Claxo Siglo XXI Editores S.A. de C.V.



Lotman, Iuri M. (1998). Semiosfera I, II y III. Madrid. Editorial Cátedra.




miércoles, 9 de noviembre de 2011

LA NARRATIVA AUDIOVISUAL COMO ESTRATEGIA DE VISUALIZACIÓN DE GRUPOS MARGINADOS

IDENTIDAD Y REDES EN LA JUVENTUD MARGINADA DEL VALLE DE TOLUCA

Francisco Javier García Carrillo



Estoy estudiando un grupo de jóvenes marginados que viven en una Unidad Habitacional a orillas del municipio de San mateo Atenco, en el Valle de Toluca. Estos jóvenes son de los que ahora se les llama ninis, sin embargo el mote sirve más para distraer la atención de la profundidad del problema que es extenso temporalmente y transversalmente debido a que consiste básicamente en tres raíces que a lo largo de este escrito iré desarrollando: la disolución de las familias a causa de la explotación laboral, el no acceso a la educación a causa de las políticas económicas que convierten a nuestro país en un proveedor de mano de obra calificada, o sea, obreros, y, finalmente, el no acceso a empleos dignos que respeten los triunfos de las luchas obreras de antaño.



Sé que es posible percibir la conexión entre estos tres puntos: el neoliberalismo, cuyas premisas sostienen el nuevo orden mundial en la explotación excesiva de las clases trabajadoras, que van perdiendo toda posibilidad de escalar algún peldaño y se van convirtiendo cada vez más cercanamente en los protagonistas de un esclavismo posmoderno. Y es que la ilación no amerita un gran esfuerzo; no se educa a los futuros obreros, quienes a su vez tampoco podrán educar a sus descendientes, y en consecuencia formarán una estirpe de obreros que se expandirá históricamente como una nueva clase de ganado de sacrificio para que las clases dominantes puedan seguir viviendo en la perpetuación de la nobleza que la mundialización revistiera de democracia.



Me parece evidente la constante de la lucha de clases en la historia de la humanidad, y cómo el vaivén del poder ha obligado a entremezclar lo religioso, lo político y lo económico, y más interesante aún, como siempre ha habido discursos que van del mito a la teoría política, para sustentar lo que es obvio, que no todos se conforman con una idea de igualdad entre la especie humana, de modo tal que al amparo de cualquier argumento se han erigido desde siempre sobre las mayorías, buscando generalmente un bienestar de élite.

Históricamente es posible hilar esta tradición que evoluciona cambiando en la superficie, pero que en todo caso conserva siempre ese halo ventajoso que bendice a unos cuantos.



Actualmente las mejoras en las vías de comunicación y en las tecnologías de la información han permitido la ampliación de los horizontes de dominación a un escenario mundial. Hoy más que nunca América Latina viste el traje de obrero, como una veta que asegura las pensiones de los jubilados en Europa o Estados Unidos. La explotación de muchos permite el bienestar de otros y los excesos de una mínima minoría; pues al estrecharse las comunicaciones se formó una conexión interdependiente de carácter económico que viaja de país en país como ave de mal agüero, recogiendo la poca materia prima que aún logra producir nuestro convulsionado planeta, y deja tras de sí miseria e injusticia social.



En un contexto así es de esperarse que los árbitros de este circo de crueldad inhumana sean parte de las clases dominantes.



Una de las cosas que nos ha dejado la modernidad estructuralista ha sido el afán por legitimar a través del control y la estandarización, y en este sentido son las instituciones las que hasta el arribo del sin sentido se enarbolaban dogmáticamente como astros incuestionables. De esta pléyade los ministros son el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), dos de los ponzoñosos brotes que parió la segunda guerra mundial (si pensamos desde el eurocentrismo), y que sistemáticamente han ido concentrando la riqueza, direccionándola y forzando a los menos poderosos a tomar medidas emergentes que someten y encaminan a sus pueblos hacia destinos totalmente inconvenientes. Dentro del nuevo orden mundial se siguen aplicando en macro las mismas nociones de explotación feudales, sólo que ahora los latifundios son continentales.



Los impactos de este nuevo orden mundial tienen efectos específicos en los seres humanos. El estudio de lo macro es un escudo que los invisibiliza, tiñendo de generalidad a los individuos, bajo la careta de las cifras, siempre oficiales, de extensiones institucionales que son apéndices del discurso del imperio, como un intento de simular que el hambre y la marginación son algo abstracto que no trastorna vidas.

La presente investigación pretende hacer evidentes los efectos que estas políticas económicas tienen en las vidas de las personas, a través de hacer visibles los impactos que en la cotidianidad afectan sus condiciones acotándoles las posibilidades de desarrollo y bienestar. Esta descripción es también un intento por devolver a través de la narración en un mundo audiovisual, una parte del valor que la objetivación ha arrebatado a las vidas de los seres humanos, categorizándolos como ninis, pobres, marginados, clase baja, proletariado, entre una infinidad, y omitiendo sus nombres, como si al volverlos genéricos fuese diferente la realidad a la que se enfrentan.



De manera específica lo que interesa son las vidas de la parte de la población más numerosa en nuestro país, que al mismo tiempo son aquellos que se encuentran en plenitud física para el desarrollo de sus potencialidades como lo son el estudio, el trabajo, el esparcimiento, la producción artística, y en general, atraviesan la edad de mayor vigor y salud, pero que a su vez se encuentran en un contexto de marginación que los cerca, limita y envuelve, haciéndolos susceptibles al ambiente: los jóvenes.



A este respecto es de considerarse que joven es aquel que se encuentra entre los catorce a los veinticuatro años, e incluso hasta los treinta, dependiendo de la clasificación, pero además de la cuestión etaria conlleva otras características, como el interés y necesidad de construcción y desarrollo de su identidad. Esta característica es relevante debido a que estas identidades conforman comunidades que se suman al escenario social; en otras palabras, la cuestión de la identidad en contextos de marginación también participa en la conformación de lo social, y puede ser vinculado en parte con las políticas económicas impuestas por el BM y el FMI, debido a que al describir las conexiones que hay entre Neoliberalismo y la construcción de la identidad en los jóvenes marginados, se hace evidente este proceso de degradación social al que América Latina está sujeto, debido a que los Estados han comprometido a sus pueblos a una explotación que redunda en horarios extremos que terminan por distanciar a las familias y dejar de atender a los hijos, que en el caso de los jóvenes, requieren de una mayor dirección para la construcción de su identidad, quienes a su vez ven reducidas sus posibilidades de acceso a la educación pública como consecuencia del aumento de la población y la insuficiente inversión por parte del Estado, y que siendo de clase obrera es difícil pagar la educación privada debido a que los salarios, como parte del modelo neoliberal, son de alrededor de los $50.00 pesos al día, dependiendo la zona, lo que es risorio si se piensa en mantener una familia y enviarla a escuelas de paga, situación que desemboca en la poca instrucción escolar que sentencia como resultado a la juventud a la única posibilidad de acceder a empleos de salarios mínimos, sin prestaciones, vía outsoursing, como (reiterativamente) se imponen en el modelo neoliberal.



Es de trascendencia realizar este tipo de descripciones debido a que en su recreación se vuelven visibles, emergen en el escenario social y comienzan a cobrar relevancia como parte de la agenda, de manera tal que una vez traídas al reconocimiento, pueden comenzar a reflexionarse en pos de su abordaje.